Entrevista Iris Pérez Cotarelo en Logopedas Visibles ✍️

Aunque nuestra intervención tenga unos objetivos concretos, estos pueden alcanzarse de maneras muy diferentes y cada persona es única, por lo que deben adaptarse a cada caso en concreto.

Iris Pérez Cotarelo

¿Quién eres y qué haces actualmente?

Soy Iris Pérez Cotarelo, logopeda diplomada (2011) y graduada (2012) por la Universidad de Oviedo. En un inicio desarrollé mi trabajo en una asociación de personas con afasia en Madrid y posteriormente combiné la intervención en varios gabinetes psicopedagógicos con mi trabajo en un colegio privado.

Desde hace dos años trabajo en Asturias, en Logopedia Sonia Márquez junto a dos compañeras y amigas, atendiendo a personas de todo rango de edad y dificultades. Durante estos 10 años de experiencia, como la mayoría de nuestros compis de profesión, no he parado de formarme asistiendo a diversos cursos y congresos; en este momento, estudio el Grado en Psicología y me formo en Lactancia Materna y UCIN.

¿Por qué decidiste dedicarte a la logopedia?

En realidad, aterricé en la logopedia por casualidad, mi primera opción era la licenciatura de psicología y dado que no conseguí plaza me matriculé en logopedia con la intención de cursar asignaturas relacionadas y trasladar expediente el siguiente curso. Sin embargo, en el primer cuatrimestre la logopedia me enamoró y desde ese momento, esa maravillosa casualidad se convirtió en pasión, influyendo en mi manera de pensar, sentir y ver la vida.

¿Qué mejorarías de la situación de los logopedas?

Visibilización de la logopedia

Nuestra profesión, a pesar del trabajo de divulgación que se lleva haciendo en los últimos años, es una profesión demasiado joven y muy desconocida. La población en general, salvo que haya necesitado de nuestros servicios o tenga un logopeda en su círculo, suele desconocer a qué nos dedicamos o tener una visión demasiado simplista y encasillada de nuestro ámbito de acción.

Por este motivo, considero que uno de nuestros objetivos es seguir hablando de logopedia, tanto a la población general como a otros profesionales del ámbito sociosanitario para que conozcan nuestro trabajo y podamos colaborar entre nosotros para mejorar la atención a los pacientes junto a fisios, pediatras, odontólogos, neurólogos, psicólogos, terapeutas ocupacionales, matronas y asesoras de lactancia, pedagogos, maestros…

Administración pública

Además, considero que la administración no “está de nuestro lado”, es decir, somos profesionales sanitarios, sin embargo, la mayoría de nosotros estamos relegados al ámbito privado (el número de logopedas en centros sanitarios públicos es irrisorio e insuficiente para dar respuesta a las necesidades reales).

Por lo tanto en muchas ocasiones nuestra intervención no se tiene en cuenta tanto por parte de otros profesionales como de la propia administración pública (dificultades para coordinarnos con otros profesionales, invalidación de nuestros informes, etc.).

Formación y educación

Otro de los puntos importantes a modificar, es la formación, tanto a nivel universitario como una vez terminado el grado.

Formación oficial

Por un lado, debería actualizarse el plan de estudios, ya que a veces está ligeramente desfasado; por otro, no tenemos una especialización clara, se nos forma de manera general para intervenir en diversas patologías pero no de manera concreta para especializarnos en ámbitos más específicos (lo que repercute en las plazas públicas ofertadas, ya que cualquier logopeda con buena puntuación en bolsa puede acceder a un puesto al que le lleguen pacientes de sintomatología que no controla bien y no dar servicio en aquello que domina a la perfección).

Cursos formativos

Respecto a la formación una vez terminamos el grado, la mayoría de nosotros salimos de la universidad con la sensación de no saber nada, por lo que tenemos (y se nos vende) la necesidad de seguir formándonos con diversos cursos, muchos de ellos sin evidencia científica clara, sin validez para bolsa pública, con temáticas claramente logopédicas pero dirigidos a cualquier profesional (sanitario o no) fomentando y facilitando el intrusismo, tema del cual podríamos debatir durante horas…

¿Qué consejo darías a las futuras generaciones de logopedia?

Confía en ti mismo/a

Para empezar que confíen en su instinto, que su intervención fluya en función de la persona que tengan delante, que creen vínculos con sus pacientes y tengan en cuenta el desarrollo del niño o el momento vital del adulto con el que traten.

Intervenciones con base científica

Por otro lado, que basen sus intervenciones en la evidencia científica, que se mantengan actualizados leyendo artículos y libros, asistiendo a congresos, eligiendo formaciones con rigor, pero siendo conscientes de que la ciencia avanza, por lo que es necesario cuestionar lo que leemos y cuestionarnos a nosotros mismos y otros profesionales, absorber mucha información pero desde el pensamiento crítico.

Crear una comunidad unida de profesionales

Algo que me parece de vital importancia es que creen una red de sostén entre profesionales, ya sean logopedas o profesionales de otras disciplinas, en la que ayudarse (y/o derivar) y de la que nutrirse (bidireccionalmente), compartiendo experiencias, debates y otros puntos de vista que enriquezcan su trabajo y que les acompañen en los momentos en los que flojeen, que por experiencia sé que en esta profesión hay bastantes momentos así.

Por último, que disfruten, que jueguen, que se rían en sus sesiones y creen un espacio seguro con un clima de confianza entre profesional y paciente porque tenemos la gran suerte de tener una de las profesiones más bonitas que existen.

Contacto Iris Pérez Cotarelo

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